Tus palabras configuran tu vida.

Profe, “yo creo que puedo ser un buen jugador de futbol”, fueron las palabras que Oswaldo Alanís Pantoja me dijo en esa sesión de Coaching.

Oswaldo, un joven lleno de vida que estaba por cumplir sus 22 años, fue uno de los miembros del club de futbol  Estudiantes Tecos de la Liga Mx, que tomó con mayor entusiasmo nuestro Modelo de Excelencia en el Deporte, donde nosotros como Master Facilitadores implementamos la Metodología del Pacific Institute.

Oswaldo estaba entusiasmado, incluso me atrevería a decir que estaba profundamente inspirado por aplicar en su vida los principios de la Excelencia que le brindamos en el Seminario de 12 Pasos de la semana anterior; en esta ocasión venía conmigo para tener una sesión de Coaching de 20 minutos donde juntos diseñaríamos afirmaciones (frases cortas que con palabras evocan en nosotros las imágenes y emociones que describen cómo es que queremos ser), que lo ayudarán a visualizarse en cómo quería que fuera su desempeño físico atlético durante los entrenamientos y los partidos.

1er principio, cuida tus palabras

Él me decía: “Estoy muy motivado, creo firmemente en que las palabras que me digo a Mí Mismo, influyen en la manera como veo y enfrento los partidos, y eso sin duda podría favorecer mi desempeño”. Profe, ¿tú puedes explicarme cómo es que funciona la mente con estas afirmaciones para mejorar mi desempeño físico?

 Le recordé la frase de Gandhi: “Cuida tus pensamientos porque se volverán tus actos, cuida tus actos porque se harán costumbre, cuida tus costumbres porque formarán tu carácter, cuida tu carácter porque creará tu destino y tu destino será tu vida”.

Fue entonces cuando juntos iniciamos un trabajo de planeación y visualización que me encanta realizar con los deportistas de alto rendimiento, SOÑEMOS EL FUTURO. Nos concentramos en lo que esperaba sobre sí mismo para el futuro, pensamos en los próximos tres años, después paso a paso llegamos desde ese lejano 2014 hasta lo que tenía que hacer la semana entrante (febrero de 2011), pues le dije: “de nada sirve soñar si no actuamos en consecuencia”.

Nos concentramos tanto en su cuerpo, como en su habilidad para manejar el balón, describiendo con lujo de detalle lo que sucedería en cada aspecto de su juego y durante sus entrenamientos; hicimos pequeños textos que con palabras describían lo que el esperaba de Sí Mismo.

2º principio, sé disciplinado, cambia primero en tu imaginación.

Acordamos que al menos 5 veces al día repetiría sus afirmaciones en un ambiente idóneo donde estuviera en paz y sin interrupciones. En cada uno de esos periodos usaría el siguiente método: 1) mencionaría las palabras escritas, 2) cerrando los ojos imaginaría como su cuerpo y su mente se convertían en una misma realidad con las palabras mencionadas y 3) con respiraciones crearía un espacio para sentir PROFUNDAMENTE las emociones que surgían. PALABRAS, IMÁGENES y EMOCIONES, las tres dimensiones del diálogo interno.

Poco a poco, al paso de las semanas y con la constancia y optimismo que siempre distinguen a Oswaldo, él se convertía en un ejemplo del proceso de mejora continua que a partir de los pensamientos se transforma en acciones y éstas en resultados, tal y como la frase de Gandhi explica. Esto trajo muchas cosas buenas para Oswaldo, pronto se convirtió en un titular indiscutible de la defensa de los Estudiantes Tecos, fue convocado por la selección Mexicana sub 23, y así sucesivamente, hasta la historia que todos conocemos desde su paso con la selección Mayor, su incursión por Europa y su desempeño con las Chivas de Guadalajara.

Nosotros solo participamos apoyando al equipo durante esa temporada, la misión era salvarlos del descenso, cosa que se logró. Sin embargo, con lo poco que pude conocer a Oswaldo, me atrevo a creer que ha sido un fiel ejemplo del Modelo de Excelencia en el deporte que predicamos.

Algo muy importante, tanto en la vida como en el deporte, es que nuestros actos vayan alineados con nuestros pensamientos, pero la mente es una vagabunda sin control que pasa a la velocidad del rayo de un pensamiento a otro, en muchas ocasiones estos pensamientos no reflejan lo que queremos decir ni hacer, quedando a la deriva.

Hacer afirmaciones y darnos espacio para encontrar con un pensamiento dirigido la congruencia dentro de nosotros, es fundamental para convertirnos en la persona que creemos que somos, y funciona tanto en el deporte, como en la empresa, recuerden la frase con la que Oswaldo me saludo ese día, Profe, “yo creo que puedo ser un buen jugador de futbol”.

Estos pequeños minutos de meditación permiten la congruencia antes mencionada, los resultados que obtengamos serán fruto de las buenas decisiones que tomemos en el día a día.

3er principio, compórtate como la persona que sabes que eres.

Otra de las historias que compartí con los Estudiantes Tecos y que creo que puede reforzar esta herramienta del Diálogo Interno Positivo, es la que escuche alguna vez del padre Antonio Usabiaga, querido maestro mío QEPD. Antonio nos comentó que una ocasión el Príncipe Harry de Inglaterra, mientras cursaba su carrera Militar en la Real Academia de Sandhurts; participó en una fiesta donde hubo muchos excesos entre los jóvenes y el Príncipe fue parte de los mismos.

La Reina, Isabel II, indignada por el comportamiento de su nieto, rápidamente separó espacio en su agenda para ir a verlo, y cuando estuvo con frente a él le dijo: “Tú eres hijo de Rey, compórtate como tal”. El padre Usabiaga que fue mi maestro en estudios bíblicos, nos decía:

“Nosotros creemos que somos hijos de Dios”

que nuestros actos le permitan a los demás reconocer de dónde venimos

En resumen, soñemos nuestro futuro, disciplinadamente, TODOS LOS DÍAS imaginemos que somos así y actuemos en consecuencia. Todo inicia soñando y cuidando las palabras que nos decimos a nosotros mismos.

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